La receta de un sabor que todos reconocen, adaptada a las exigencias de la gastronomía profesional. Su textura cremosa y estabilidad en congelado permiten crear helados con el auténtico sabor del dulce de leche y una experiencia que permanece en la memoria.
Conservación: El producto debe conservarse en un lugar fresco y seco, una vez abierto mantener refrigerado.
Período de validez: 90 días